La Rebusca .

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Los Olivares  ( Abla)

foto http://abla.blogia.com 
 

La rebusca de la aceituna : “ los niches”  

Hasta podemos decir que Abla es un pueblo que se cuelga en la sierra para sentir,que se rodea de ramblas secas para sufrir y se embellece con el almendro florido para herirnos a todos de flor. 

 Rodeado de secas ramblas,se secan cerezos ...y  ansias.

Pero los olivos,los olivos se atragantan de siglos de sueños.

Me decía mi abuela que en los cortos crepúsculos malvas  del invierno sentados y al frío en los  poyatos,  los  mozos, pincharreales, nos  susurraban a las  mozas…,…Y  por abril, te regalaré, niña, mis primeras flores de primavera que prenderás para mí junto al broche de coral que  te mercaré   para  Las Fiestas.                                                                                                                                   

Era costumbre que después de Navidad, poquito antes de la recogida de la aceituna, casi, casi, por  sanantón y sansebastián, los mozos escondiesen en agujeros hechos con mucho disimulo en los ribazos pequeñas  cantidades  de aceituna.En cada “niche” o “zulillo”, tal vez, podría ocultarse más o menos un par de kilos. 

 En casi todas  las  épocas, no sé si ahora  será igual,  los  olivos  han sido una fuente  bien repartida; era difícil encontrar  alguna  familia  del pueblo que  no tuviese  un pequeño “roalillo” de olivos  con el que mitigar necesidades básicas. Además, familias enteras, vecinos, amigos, al igual que sucedía en las comuniones, bautizos, matanzas, bodas…, se unían para  desde la “madrugá” irse  a la aceituna: varas largas, escaleras, espuertas, sacos, cribas, fardos, buen tocino, vino y  pan, ¡ah! y ganas de trabajar duro. Era la mañana  fría de la aceituna.

Y los niños…,los niños,tirando del ronzal del burro y de sus manitas colgado de la chota el bozal,

 los primeros, 

aprendiendo a  sentir  de la  sierra sus  hechizos mágicos de nuestras   pringues  prisioneros. 

Dedos ateridos, manos “ortigás”,uñas negras que te duran siglos y cuerpo “mojeteado, bien mojeteado y  arrecío” por el vientecillo que suave sopla bajo la tupida penumbra de los olivos…, y así un día y otro día.  

… y por abril te regalaré, niña,  lo que  por   la brisilla  se  menea,  “niches”  de  rescoldos que  en los ribazos se aparean.

 … y cuando por las tardes, después de la aceituna, soñemos  la anochecida, te  llevaré  junto a los  huertos para que  exploten flores en  capullos frías.

Y será entonces, cuando todo, ciruelo, almendró  y zorzal, nos  llenara la  negrura  de colores .  

La rebusca. 

La rebusca comenzaba inmediatamente después de que se diese por terminada la recogida de la aceituna.No se permitía rebuscar en los “pagos” donde hubiese algún “roal” de olivos sin haber sido recogidos.Además, el pueblo tenía varios guardas que vigilaban la vega.

Cuando los mozos se enteraban en  qué “pago”se podía iniciar la  rebusca, quedaban entre amigos para por las tardes, bien al salir de la escuela, bien al terminar las labores del campo,  irse  a rebuscar.Normalmente,  las paratas más codiciadas eran aquellas  que  tenían próximos grandes ribazos, pues los olivos ofrecían mayor  dificultad para ser recogidos por los dueños  y además estaban más expuestos  al viento; el viento  tiraba la aceituna que no había sido vareada.También,los ribazos eran los lugares elegidos para,con mucho disimulo, rellenar las taleguillas con la aceituna extraída de los “niches”. 

Había tardes que, entre una cosa y otra, se recogían entre dos o tres kilos de aceituna por cabeza….Era cuestión de  suerte y…Después  de varias  tardes, la aceituna se revolvía pues la de los “niches” se notaba  mucho de dónde procedía y se vendía.

La rebusca permitía a los mozos y menos mozos el tener algo de ahorros para ilusiones y …. 

… y por abril,te regalaré, niña, mis primeras flores de primavera que prenderás para mí junto al broche de coral que te mercaré para Las Fiestas.

...E iremos muy juntitos a recoger hinojos y vinagreras, saltar por la rambla de piedra en piedra y sentir cómo se nos enroscan aguas cristalinas  que de la sierra, como tu cara color cereza, cuelgan.

¡No! ¡No ! Mejor llévame, niño, junto al río, por  " las Natías"  donde  nos picoteen, como por agosto a los rastrojos, "las tutuvías". 

Sole Venegas.

24/02/2008 12:09

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Autor: Paco

Sole,

Acabo de enlazar desde el Blog de Abla en Internet a éste texto, así podremos disfrutarlo más abulenses.

Paco :-)

Fecha: 24/02/2008 21:39.


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